Y sí, algunas veces uno se cansa. Dice basta, hasta aquí llego. No tengo más ganas. Porque hay días en los que simplemente está nublado, y uno tiene que aprender que contra eso no se puede hacer nada. Hay un cierto margen de influencia que nos excede porque el cambio que hacemos es indirecto (sobre otras personas) o inexistente (sobre cosas que no controlamos), y no nos queda más que aceptar el tropiezo y comenzar un nuevo día buscando una nueva motivación.
Por lo pronto me cansé de lo mismo de siempre.
Me cansé del día, y me cansé de la noche.
Me cansé del sol, y me cansé de la luna.
Me cansé de dormir, y me cansé de estar despierto.
Me cansé de vivir en sociedad, y me cansé de estar solo.
Me cansé de la música, y me cansé del silencio.
Me cansé de las mujeres, y me cansé de los hombres.
Me cansé de las rubias, y me cansé de las morochas.
Me cansé de los de River, y me cansé de los de Boca.
Me cansé de los peronistas, y me cansé de los radicales.
En fin, me cansé de cansarme. Me cansé de estar cansado.
Así que analizando esta frase, me dije: - "he aquí la solución". Es interesante ver que a veces uno encuentra la respuesta en donde menos espera encontrarla. Si ya estoy cansado de todo, pues ya no me puedo cansar de más nada. La capacidad de cansarme esta colmada. No más cansancio.
- Que alentador!!, me dije a mí mismo.
- Ya no me puedo cansar más!!
- Ya no me puedo cansar más!!
A partir de ahora, no más cansancio. A partir de ahora, comienza una nueva etapa, un nuevo camino. Y eso de los nuevos comienzos, siempre es motivador…
Porque según Ivancito:
“Meta vivir
Meta insistir
Hasta que un milagro muerda el anzuelo
Acá en la proa...
Si afloja este viento en la proa…
Si afloja este viento en la proa…”

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